- El sencillo tereré es nada más y nada menos que una demostración de valores.
- Es la solidaridad de bancar esa yerba lavada porque la charla es buena, la charla, no el tereré.
- Es el respeto por los tiempos para hablar y escuchar, vos hablas mientras el otro toma y viceversa.
- Es la sinceridad para decir, cambiá la yerba, o arreglálo un poco.
- Es el compañerismo hecho momento.
- Es el cariño para preguntar, estúpidamente, ¿está rico, no?
- Es la modestia de quien ceba el mejor tereré.
- Es la generosidad de dar hasta el final.
- Es la hospitalidad de la invitación.
- Es la justicia de uno por uno.
- Es la obligación de decir gracias, al menos una vez al día.
- Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse sin mayores pretensiones mas que compartir.
Ahora vos sabes, un tereré no es sólo un tereré.
Andá preparando el agua, que voy para
allá.
